viernes, 25 de octubre de 2013

Técnicas de relajación muscular progresiva de Jacobson

El proceso a seguir, a través de esta técnica, consiste en conseguir la relajación a través de la tensión muscular. Es decir, las sensaciones de tensión y relajación le conducirán a gestionar las respuestas de ansiedad.

Los músculos implicados en el entrenamiento en relajación se encuentran agrupados en las siguientes zonas corporales:

Para poder llevar a la práctica el ejercicio que le voy a proponer de relajación, necesita un tiempo aproximado de unos veinte minutos. Dedíquese este pequeño espacio de tiempo que tan beneficioso le será a corto, medio y largo plazo.

EJERCICIO DE RELAJACIÓN
 
Póngase cómodo. Preferentemente túmbese para estar lo más tranquilo posible.
Puede, incluso, ponerse una música suave que le sirva de acompañamiento durante el ejercicio.
Si lo prefiere, cierre los ojos y deje que su cuerpo se vaya acomodando a las sensaciones que va a sentir poco a poco.
Empiece por su brazo derecho. Concentre su atención en él y apriete el puño y sienta la tensión que se produce en sus dedos, su antebrazo y en todo el brazo en general. Mantenga esa presión durante unos cinco segundos, hasta que sea capaz de sentirla bien.
Suelte el puño, afloje la tensión de forma rápida y decidida.
Observe la sensación de relajación que ocurre en su brazo, desde los dedos de la mano, en el antebrazo y, en general, en todo su brazo.
Disfrute de esa sensación: ¿es de ligereza o de pesadez? ¿Nota el brazo como dormido y con un ligero cosquilleo? ¿Tal vez siente calor? ¿Su brazo se ha quedado aflojado? ¿Está suelto? ¿Relajado?
En eso consiste la relajación muscular progresiva, irá notando como los distintos grupos musculares comienzan a soltarse. Permítase sentir esas sensaciones agradables.
Le pedimos que tense de nuevo los mismos músculos.
Realice, por cada parte de su cuerpo que le pedimos que contraiga, el ejercicio un par de veces para realmente ir notando las diferencias entre tensión y relajación en las distintas partes de su anatomía.
Ahora todo su brazo derecho ha quedado relajado. Su mano, antebrazo y brazo están blandos, flojos y suaves.
Deje que su respiración se haga suave y profunda. El aire llega rítmicamente hasta su abdomen. Ponga una mano sobre el abdomen y otra sobre el pecho, procure que sea la mano del abdomen la que se eleva cuando realiza las inspiraciones. La mano de su pecho debe quedar inmóvil para de esa manera comprobar que está realizando respiraciones profundas que le ayuden a llegar a un estado de calma total.
A continuación, le pedimos que contraiga el puño izquierdo. Apriételo con la misma intensidad que ha tensado el derecho, sienta la fuerza que se genera en su mano izquierda, su antebrazo y su brazo y de forma contundente (hágalo siempre así) suelte la tensión.
Deje que se relaje la mano, el antebrazo y todo el brazo izquierdo.
Céntrese, nuevamente, en las sensaciones de relajación que se producen: la pesadez, la flojedad, la suavidad, el calor, el hormigueo, etc.
Le pedimos que tense de nuevo el puño izquierdo y genere tensión muscular en esos mismos músculos.
No se olvide de su respiración que continúa tranquila y profunda, sin forzar. Una respiración abdominal que le genera calma y paz.
Ahora tense los músculos de su cara. Contraiga su frente, sus ojos, su entrecejo, su nariz y toda su boca. Mantenga cinco segundos y relaje toda su cara.
Repita de nuevo esta secuencia para conseguir una relajación total de su rostro.
Está relajado y tranquilo.
Su respiración continua suave, pausada, tranquila y profunda.
A continuación, le pedimos que relaje su cuello, zona en la que se acumula innumerable tensión. Para ello, presione su cabeza contra la base sobre la que se encuentra descansado, por ejemplo, una colchoneta, su sofá o su cama. Sienta la tensión y suelte la tensión.
Repita el ejercicio y note como su cuello queda blando, suave y sin rigidez al igual que sus brazos o su cara en momentos anteriores.
Disfrute de la sensación de confort que se va apoderando de su cuerpo.
Para relajar la espalda vamos a pedirle que tense sus hombros buscando juntarlos por detrás del pecho. Sienta la tensión y suelte la tensión.
¿Nota como su espalda comienza a alargarse? Contraiga de nuevo los hombros y suelte la tensión.
Relaje su pecho llevando los hombros para intentar juntarlos por delante de éste. Contráigalos sintiendo la tensión y suelte de forma brusca y rápida.
Repita de nuevo esta parte del ejercicio.
El pecho y la espalda se relajan.
Ahora intente tensar los músculos del abdomen como si fuera hacer una contracción abdominal. Sienta la tensión en todo su abdomen y suelte la tensión. Repita la contracción y comprobará como los músculos quedan blandos.
¿Siente una sensación agradable al soltar la tensión? Recréese y disfrute con ello.
Ha conseguido relajar los músculos de sus brazos, de su cara, de su pecho, de su espalda y de su abdomen y la sensación de bienestar seguirá ampliándose a la parte inferior de su cuerpo. Confíe en ello.
Preste atención a su respiración que continúa suave y tranquila, relajante y sin forzar.
Ahora tense su pierna derecha. Contraiga desde su pie derecho hasta su muslo, mantenga la tensión y suéltela. Note como el pie se relaja, su gemelo y el muslo, también.
Concentre su atención en todos los músculos que han soltado la tensión y perciba la diferencia.
Tense de nuevo este grupo muscular.
Por último, tense de igual modo su pierna izquierda. Repita de nuevo la contracción muscular y note como toda su pierna izquierda se relaja.
Todo su cuerpo se ha relajado.
Disfrute de esa sensación: ¿es de ligereza o de pesadez? ¿Nota su cuerpo como dormido y con un ligero cosquilleo? ¿Tal vez, calor? ¿Su cuerpo se ha quedado aflojado? ¿Está suelto? ¿Relajado? ¿Su respiración continua siendo abdominal, profunda y suave? ¿Su energía se renueva? ¿La tensión abandona su cuerpo?
No tenga prisa en levantarse, disfrute el tiempo que le apetezca de esas sensaciones y cómo renuevan también su mente.
Cuando desee levantarse comience lentamente a mover las piernas y los brazos, desperécese y levántese poco a poco, sin prisa. La relajación ha hecho que todos sus músculos queden blandos, laxos  y confortablemente sueltos, sin tensión.

Realice diariamente en casa durante toda una semana una sesión de relajación y lleve un autorregistro sobre las siguientes cuestiones:

• ¿A qué hora lleva a cabo la relajación?
• ¿Qué partes nota más relajadas?
• ¿Qué partes nota menos relajadas?
• ¿Qué conflictos pueden aparecer en el momento de realizarla? (falta de concentración en imagen mental, distracción por ruidos, etc).
• ¿Cómo nota la relajación? (hormigueos, sensación de calor, pesadez, etc).
• ¿Qué nivel de relajación siente del 1 al 10?

lunes, 21 de octubre de 2013

Como convertirse en una persona de acción

Si usted está dispuesto a llevar a cabo su plan de acción dentro de su proceso de coaching pero le supone una pequeña dificultad empezar a ejecutarlo, le propongo el siguiente ejercicio para ejercitarse en el hábito de entrar en acción.

• Pruebe a realizar cada día algo diferente y que anteriormente nunca haya realizado.

El objetivo con este pequeño ejercicio es que usted pierda el miedo a realizar algo nuevo y diferente. No estoy pensando en cambios abismales si no en pequeños cambios que le ofrezcan la posibilidad de experimentar con cosas nuevas y ampliar su red de recursos.

• Haga una lista de diez acciones nuevas que pueda poner en práctica en las próximas cuatro semanas.
• Seleccione dos de ellas (a fin de cumplirlas en las cuatro semanas), las que le parezca oportuno, y póngala en práctica esta misma semana.

Formúlese y conteste a estas preguntas:
 
Antes de realizar cada cambio:
 ¿Qué supone este cambio para mí?
 ¿Qué resultados objetivos espero?
 ¿Qué quiero conseguir?
Después de realizar cada cambio:
 ¿Qué ha supuesto este cambio para mí?
 ¿Qué resultados he obtenido?
 ¿En qué medida se ha cumplido lo que quería conseguir con esta acción?
 
Sea constante y persevere en su entrenamiento. El éxito no suele llegar por casualidad, sino tras el trabajo adecuado, o al menos esa es mi opinión. Influya en su suerte desde la acción planificada a la que pretende llevarle el coaching.
 
Cualquier hábito nuevo se consolida a través de la repetición, elemento fundamental de la constancia. Repetir le abre la posibilidad de perfeccionar, mejorar y reforzar sus acciones. Repetir le acerca a la excelencia.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Preguntas poderosas

La herramienta fundamental de trabajo para el coach es la formulación de preguntas poderosas. Las preguntas ayudan a hacer reflexionar al colaborador sobre sus experiencias, permiten dirigir al individuo hacia la toma de conciencia de sus pensamientos. Con las preguntas se busca direccionar el pensamiento del colaborador y facilitarle la toma de conciencia de un mayor número de alternativas de actuación.

Los coaches preguntamos para:

  1. Para crear confianza. 
  2. Para descubrir.  
  3. Para producir una reflexión. 
  4. Para provocar una reacción. 
  5. Para enriquecernos. 
  6. Para sugerir.
Con las preguntas obtenemos importante información: indagar lo que verdaderamente le importa a nuestro coachee, profundizar en su pensamiento e indagar sobre lo que realmente quiere, para qué lo quiere y qué le impide conseguirlo.    

En el transcurso de las sesiones de  coaching las preguntas guían al cliente para que genere un tipo de pensamiento que le impulse a tomar decisiones decisiones y éstas, a su vez, nuevas acciones.  

La metáfora que considera una pregunta como una linterna es muy gráfica ya que arrojan luz sobre las áreas para trabajar.

Pregunta sobre:
  • Los hechos  
  • Los datos 
  • Las circunstancias   
  • Los actores    
  • Los sentimientos   
  • Los anhelos  
  • Ideas nuevas   
  • Propuestas   
  • Preferencias   
  • Barreras


martes, 17 de septiembre de 2013

SHADOW COACHING. CUANDO EL COACH ACTÚA EN LA SOMBRA.

El shadow coaching es una modalidad dentro del coaching ejecutivo y empresarial que cada vez está tomando más relevancia y creciendo en popularidad. Esto no es fruto del azar si no de la consolidación que va adquiriendo el coaching dentro de las organizaciones, para las personas que lideran y por los beneficios que está aportando. Esta disciplina permite ir un paso más allá entre la relación del coach con su coachee y que permite al coach poder espejar de forma más acertada a este sobre sus comportamientos.

¿Cómo se lleva a cabo? ¿Cuál es la diferencia con el coaching ejecutivo tal y como lo entendemos en la actualidad?

La diferencia principal respecto al método tradicional radica en que el coach está observando, en tiempo real, al directivo o mando intermedio con su equipo, en su lugar de trabajo habitual pudiendo asistir a sus reuniones y pudiendo tener información de primera mano sobre cómo actúa el ejecutivo en su puesto de trabajo. Al estar en tiempo real se puede establecer el oportuno plan de acción de manera más rápida que entre sesión y sesión de su proceso de coaching.

La forma ideal es combinar ambos métodos de trabajo, el tradicional y el shadow. Durante el proceso de coaching el coach puede preparar con su coachee, antes de esta observación, sus reuniones, por ejemplo, o cualquier otra actividad a observar dentro de su realidad profesional, tomando conciencia de los aspectos en los que se quiere enfocar y de los que quiere mejorar.

Después del shadow, el coach ayudará al ejecutivo a identificar los puntos fuertes y las áreas de mejora. Pudiendo recoger información de primera mano y sin el sesgo que el coachee pueda, aún bienintencionadamente, traer a la sesión. De esta manera se establece un puente entre la percepción que el coachee tiene sobre sí mismo y la percepción del coach tras las sesiones de trabajo.
El coachee recibe positivamente este feedback porque el coach es un agente externo a su realidad profesional y su objetivo es ayudar al desarrollo del cliente.

La objeción que puede surgir en esta modalidad de coaching es pensar que el coachee o el equipo de trabajo puede cambiar su comportamiento habitual al saberse observado por el coach. Quizá en un primer momento esto pudiera ser un acto reflejo natural de toda persona al sentirse observado pero la experiencia nos lleva a afirmar que esto, de darse, sucede los primeros minutos y que tras estos el comportamiento vuelve a ser el habitual, ya que la persona tiende a relajarse y ser ella misma.

La ventaja de esta metodología es que está programada para llevarse a la práctica durante varias sesiones con lo cual se tiene un conocimiento profundo de la realidad del coachee y por tanto, la fiabilidad y validez de la observación se incrementan. Podemos estar hablando de un shadow de un medio día (durante varias jornadas) o un día o dos días completos.

martes, 3 de septiembre de 2013

No Pierdas tu Esencia

La vuelta al trabajo remueve muchas emociones, por lo menos a mí, creo que me viene de la época escolar en la que se hacen nuevos planes, se acometen nuevos proyectos,...

No se me ocurría mejor forma de retomar el blog que con un post de una excelente coach y mejor persona, Morelia, que hace un gran trabajo en su hotelito La Calma en Ribadesella. Deseaba compartirlo desde aquí:

 
 
 
Aunque vuelvas al trabajo, estudios o cualquiera que sea tu rutina no pierdas esa preciosa conexión contigo que conseguiste durante tus vacaciones.
 
Muchos estáis regresando de las vacaciones y empezareis vuestra rutina nuevamente. Para muchas personas este cambio puede ser difícil ya que pasamos de un ritmo de relax y felicidad a uno de estrés y preocupación.
 
Tu Verdadera Esencia …
 
Lo importante es recordar que esa persona con la que conectaste nuevamente, que se sentía tranquila, feliz de la vida, que sonreía, reía libremente y disfrutaba el momento sigues siendo tú. Esa es tu verdadera naturaleza, es tu esencia!
 
Al regresar al trabajo, estudios o cualquiera que sea tu rutina no pierdas esa preciosa conexión contigo. Aunque el entorno de estar en una playa o en la naturaleza ayuda, tu puedes manifestar y llegar a tu esencia estés donde estés.
 
Recuerda, Revive y Conecta …
 
 
 
Si no sabes meditar, simplemente cierra los ojos y respira profundo unas 2 o 3 veces. Recuerda ese lugar que te inspiro esa sensación de calma y felicidad … sonríe … siente como te sentías, ve lo que vistes, oye lo que oías, huele lo que olías … déjate revivir ese momento brevemente … sigue sonriendo y disfrutando.
 
Cuando abras los ojos quédate con esa serenidad y felicidad. Recuerda que ese sentir eres tu! Siente una gratitud profunda por haber vivido esos momentos que te han ayudado a conectar con tu verdadera esencia y desde lo más profundo de tu corazón di “Soy paz y armonía, todo en mi vida fluye perfectamente trayendo más calma y felicidad”.
PrestaShop themes